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Cómo entrenar a tu perro para que sea un animal de terapia

Los perros de terapia brindan una gran alegría a las personas en hospitales, hogares de ancianos y otros lugares. Es una forma en que usted y su perro pueden retribuir juntos a su comunidad, y muchos equipos lo disfrutan tanto como las personas que visitan. ¿Tú y tu perro tienen lo que se necesita para ser un equipo de terapia con mascotas?

El perro de terapia ideal está bien entrenado, bien socializado y tiene un cariño genuino por la gente. Un perro de terapia también debe poder adaptarse bien a nuevos entornos sin dejar de estar atento a su guía humano. Cualquier raza de perro, grande o pequeña, puede asumir este importante papel, y tú puedes ayudar y convertirte en el amo de tu cachorro. Si esto le interesa, es importante que comprenda lo que implica el proceso.

Pasar por el programa Buen Ciudadano

Los perros de terapia trabajan con un guía dedicado. Muy a menudo, es el dueño del perro, pero no siempre es así. Por ejemplo, podrías pensar que tu perro sería un gran perro de terapia, pero no creas que tienes tiempo para dedicarte a ello. En este caso, otro guía puede llevar a su perro a través del programa. Si desea ser parte del equipo de terapia con su perro, ambos deben pasar por un proceso de entrenamiento completo.

Una excelente manera de comenzar es participando en el programa AKC Canine Good Citizen (CGC). Esta certificación demuestra que su perro es socializado, amigable y tiene el entrenamiento básico adecuado. De hecho, la certificación CGC es un requisito previo para muchos programas de perros de terapia.

Trabajar en formación y verificación

También debes desarrollar el adiestramiento de tu perro y demostrar bien su comportamiento. Su perro debe poder mantenerse relajado y feliz en medio de ruidos fuertes, movimiento (de personas y objetos), todo tipo de equipo médico y cualquier otra distracción potencial. Lo más importante es que siempre debe poder captar y mantener la atención de su perro cuando sea necesario y en cualquier entorno.

Es posible que desee encontrar un curso de adiestramiento de perros de terapia dirigido por un adiestrador de perros con experiencia y conocimientos.

Organizaciones de investigación

Mientras entrena a su perro para que sea el perro de terapia ideal, comience a investigar las organizaciones oficiales de terapia con mascotas. Dos grupos reconocidos internacionalmente son Pet Partners y Therapy Dogs International. Muchas ciudades y regiones tienen sus propios programas de terapia, así que investigue lo que está disponible a su alrededor.

Tenga en cuenta que cada grupo de terapia asistida por animales es un poco diferente. Conozca los grupos y descubra cuáles parecen ser los mejores para usted y su perro. Cada grupo tiene su propio conjunto de estándares, cursos obligatorios y pruebas especiales antes de que un perro y su guía puedan convertirse en un equipo de terapia registrado.

Los diferentes grupos también tendrán diferentes programas de terapia disponibles en su área. Su elección puede verse influenciada por el lugar al que irán usted y su perro. Por ejemplo, es posible que prefiera un grupo que se concentre en hogares de ancianos o un grupo que visite escuelas con regularidad.

Documente la salud de su perro

Los perros de terapia también tienen que cumplir unos requisitos sanitarios específicos, tanto por su seguridad como por la de las personas a las que visitarán. Como mínimo, su perro debe tener las vacunas actualizadas, estar en un programa de prevención del gusano del corazón y las pulgas, y tener un buen chequeo de su veterinario.

Realice la evaluación final

Una vez que un perro y su cuidador cumplen con todos los requisitos, deben pasar por una evaluación final, o una serie de evaluaciones, para convertirse en un equipo oficial de terapia con mascotas. El proceso puede ser muy complejo y, en ocasiones, bastante difícil. Sin embargo, muchos cuidadores de perros dedicados y sus perros encuentran que al final vale la pena.

Problemas y comportamiento de verificación

Por mucho que pueda esperar que su cachorro crezca y se convierta en un perro de terapia increíble, no todos los perros lograrán el corte. Cada perro es diferente, así que no se decepcione si el suyo no se adiestra.

A veces, durante el entrenamiento, se descubre que un perro no tiene el temperamento o la capacidad de atención adecuados para realizar el trabajo. También es común encontrar perros que no quieran pasar tanto tiempo con extraños o que se sorprendan fácilmente en ciertos entornos. Para otros, un problema de salud no detectado previamente, como problemas de visión o audición, puede ser una razón para dejar de entrenar.

Por otro lado, si te conviertes en un equipo de terapia, puedes comenzar a visitar las instalaciones que brinda la organización que elijas. Será la prueba definitiva del comportamiento de tu perro en condiciones reales. Una vez que empiece a marcar la diferencia, se alegrará de haberse tomado el tiempo de realizar el proceso. Usted y su cachorro bien entrenado traerán sonrisas a innumerables caras y harán mucho para levantar el ánimo de quienes más lo necesitan.